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3 de abril de 2025

Oviedo.


   Neste fim-de-semana, fomos à capital das Astúrias, Oviedo, que ainda fica a mais de 250 quilómetros da nossa casa. Espanha é grande.


A catedral e, na estátua, A Regenta, personagem enigmática da obra de Leopoldo Alas


Uma das ruas comerciais de Oviedo


    Gostei imenso da cidade. É bonita. A catedral também, embora por dentro desaponte um pouco. É uma urbe super bem cuidada, limpa, com um plano urbanístico equilibrado, fácil de percorrer, de vida nocturna agitada e, pareceu-me a mim, com um pouco menos de imigrantes (pr*talhada e outros que tais).



Cudillero deixou-me sem palavras



As suas casas


    No domingo, aproveitando a continuação de bom tempo, fomos a uma vila lindíssima (está entre os pueblos más bonitos de España) chamada Cudillero, perto do mar, na costa asturiana. As casas foram construída na encosta; estão como escarpadas entre os montes, de frente para o mar. Uma beleza. Já de regresso, fizemos uma paragem noutra vila chamada Tapia. Deixo-lhes fotos.

31 de maio de 2021

Castro Caldelas.


   Ayer M. y yo estuvimos en un pueblo cercano a donde vivimos, exactamente a unos veinte y pocos kilómetros. Se llama Castro Caldelas, tiene una superficie más grande que nuestro pueblo, pero menos población. Según mi entendimiento, es un pueblo más hermoso y luminoso, con su castillo medieval y su atmósfera fría y gris por las mañanas. Se situa en medio de un valle.


Las vistas del pueblo


    Por la mañana, hemos visitado el castillo y su casco histórico, sus dos iglesias, una de ellas en el interior del cementerio. Por la tarde, comimos en un restaurante de posada, un cocido gallego que yo tampoco había comido ninguna vez, muy semejante a nuestro cozido à portuguesa: las mismas carnes, las patatas, el repollo, el chorizo, pero con garbanzo, como se hace y se come en el norte del país y Alentejo.


La plaza De Castro Caldelas


   Después del almuerzo, visitamos algunas calles más, con sus casitas antiguas, y descubrimos un inmenso y espléndido mirador hacia el castillo y el pueblo. Por la tarde, una amiga vino a recogernos con su coche y nos llevó a su finca, mostrándonos sus flores, sus animales -tres tiernos perros, con los que a Diesel seguramente le encantaría jugar-, y así nos quedamos unas horas charlando, riendo, hasta el anochecer, que aquí en Galicia ocurre más allá de las 22h.

Las fotos han sido sacadas por mí y su uso necesita previa autorización.